La Costa del Sol es la joya turística bajo el sol de una Andalucía salpicada de pueblos blancos de casas encaladas; es el patrimonio más rico y universal, el más preciado que tiene la provincia de Málaga. Y es que existen pocas zonas en el mundo, en tan cortas distancias como hay entre unos lugares y otros desde la localidad de Manilva en la parte más occidental y hasta Nerja en la oriental, que tengan 161 kilómetros de litoral con las mejores playas recoletas calas, con la mayor concentración de puertos deportivos de las costas españolas y roqueos para delicia de pescadores y submarinistas. Hay quien dice, y no le falta razón, que el conjunto de la costa malagueña, sus varias docenas de espléndidas playas, es junto al clima, el principal recurso turístico de Málaga y gracias a esa conjunción del sol con el mar, la Costa del Sol se ha convertido con el paso de los años en el destino turístico más completo de Europa, la costa elegida por la mayor parte del turismo nacional e internacional por las múltiples posibilidades que ofrece en cuanto a tomar el sol y bañarse, practicar cualquier deporte, desde el buceo al submarinismo, desde el "windsurf" a la vela,
desde la motonaútica a la pesca, o, simplemente, disfrutar de la vida en cualquiera de los muchos chiringuitos que jalonan todo el litoral tomando unos "pescaitos" fritos, suculentos mariscos, o unas sencillas sardinas asadas en espetos mientras se bebe una cerveza bien fría, prácticamente con los pies metidos en el agua.
La provincia de Málaga puede vanagloriarse sin triunfalismos de que tiene en estos momentos de mediados de 1995 una de las mejores infraestructuras turísticas del mundo, con una Costa del Sol situada entre las tres grandes zonas abanderadas del turismo español de sol y playa y un interior con enclaves únicos como Ronda, Antequera, Frigiliana, etc., con una creciente oferta de turismo de interior o rural concretada en las comarcas de la Serranía de Ronda, la Axarquía y el Valle del Guadalhorce. La conjunción de esta serie de recursos configura probablemente uno de los panoramas turísticos más ricos y variados que puedan existir.
Málaga y su Costa del Sol ofrecen unas inmejorables condiciones de clima e instalaciones y posibilidades deportivas para practicar tenis, atletismo, equitación, bolos, petanca, criquet, pesca fluvial, caza, montañismo, escalada libre, senderismo, espeleología, tiro con arco, tiro pichón y al plato, ciclismo, parapente, motocross y trial, etc., además de toda la gama de deportes bajo pabellones cubiertos.